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Todo sobre energías renovables

Componentes de una instalación solar doméstica

Célula fotovoltaica

Las célula fotovoltaica puede estar hecha a partir de silicio monocristalino o policristalino. La eficiencia de las células monocristalinas es significativamente mayor que las provinientes del silicio policristalino. Un monocristal se consigue solidificando silicio fundido a partir de un germen ya formado, con unas condiciones muy particulares de velocidad de enfriamiento y giro del germen. Con una solidificación normal en la que se orientan los cristales, se consigue obtener bloques policristalinos. Una vez conseguidos los lingotes se cortan en rebanadas finas para crear las células fotovoltaicas.

Paneles fotovoltaicos

Interconectando las células entre si y reguardándolas entre un vidrio y un material que soporte las condiciones climáticas, se consigue crear un módulo solar, que es la parte fundamental de cualquier instalación fotovoltaica. Suele estar formado por hileras de 48 a 72 células conectadas en serie y su tamaño suele oscilar entre 0,8 x 1,2 m^2 y 0,8 x 1,6 m^2 con una potencia de pico entre los 80 Wp y los 150 Wp. Dos o más modulos se pueden conectar para formar un único panel fotovoltaico.

Inversor

Cómo los paneles solares generan corriente contínua, hace falta un inversor que la transforme en corriente alterna. Este inversor iguala la frecuencia y la tensión de salida con la de la red. Además es capaz de controlar la potencia (producto del voltaje y la intensidad) óptima de salida variando la impedancia de carga. En el pasado, se utilizaba un solo inversor para toda la instalación (un conjunto de paneles solares) o para una hilera de paneles, pero ahora se tiende a usar uno por panel o incluso por módulo.

Para reducir las pérdidas entre el panel fotovoltaico y el inversor, estos se suelen poner lo más juntos posible. Además el inversor ha de estar refrigerado y no puede estar expuesto a la luz directa del sol ya que se podría sobrecalentar y dañarse.

Equipo de medida

Para estar seguros de que el equipo de medida está funcionando de manera adecuada, es necesario un medidor que controle la salida del sistema. Éste controla cantidad de electricidad que se está generando (en kWh) por los paneles fotovoltaicos. Normalmente el contador desciende cuando se está generando electricidad y aumenta cuando se consume. Hay varios sistemas de medida cada uno de ellos con sus pros y sus contras y es en última instancia la compañía eléctrica la que decide cuál se instala.

Conexiones a la red

Dependiendo de la potencia que la instalación es capaz de generar, para instalaciones pequeñas se puede conectar directamente a un enchufe y en instalaciones más grandes se conectaría a través del contador, que está conectado a la red pública.

Baterías

Las baterías son las encargadas de almacenar la energía sobrante que se produce en la instalación fotovoltaica, y permite atender picos de consumo que pueda haber durante el día o el consumo que haya por ejemplo por las noches, cuando los paneles no producen electricidad. Estas baterías son verdaderamente útiles para sistemas que estén aislados y levar cables hasta ellos sea muy caro o en lugares donde no haya suministro eléctrico. Puesto que las baterías almacenan energía en forma de corriente contínua, si está conectada a equipos que funcionan con corriente alterna hará falta un inversor entre ellos.

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